Coches, furgonetas, motos e incluso maquinaria salen constantemente a subasta pública por precios que llaman la atención. El problema: casi nunca puedes probar el vehículo antes de pujar y, si te descuidas, puedes heredar deudas que no viste venir. Esta guía te enseña a comprar un vehículo en subasta con la cabeza fría.
Para comprar un vehículo en subasta necesitas identificarte en el Portal del BOE, constituir el depósito y pujar dentro del plazo. Antes, comprueba en la DGT el estado, el historial y las posibles cargas (embargos, reservas de dominio, multas), y suma al remate el ITP y la transferencia. Rara vez se puede probar el coche.
De dónde salen los vehículos subastados
La mayoría proceden de embargos judiciales o administrativos por deudas impagadas, de procedimientos concursales o de flotas de empresas en liquidación. También hay vehículos de la Administración dados de baja. El estado varía muchísimo: desde coches casi nuevos hasta vehículos parados durante años.
Cómo comprobar el estado sin probarlo
- Informe de la DGT. Por unos pocos euros obtienes titularidad, historial de ITV, kilometraje en las últimas inspecciones, cargas y si está dado de baja temporal.
- Fotos y documentación del anuncio. Examínalas con lupa; a veces indican daños o si arranca.
- Ubicación del depósito. En ocasiones puedes ver el vehículo por fuera en el depósito donde está custodiado.
- Marca, modelo y año. Contrasta el precio de salida con el valor de mercado del mismo modelo para saber si el margen justifica el riesgo.
Las deudas que viajan con el coche
Aquí está el equivalente a las cargas de un inmueble. Antes de pujar comprueba:
- Embargos y reserva de dominio anotados en la DGT.
- Multas y sanciones pendientes.
- Impuesto de circulación (IVTM) de ejercicios atrasados.
Infórmate de si esas deudas quedan canceladas con la adjudicación o pasan a tu cargo: cambia por completo la rentabilidad de la operación.
Los gastos que van más allá del remate
Al precio de adjudicación súmale el ITP (un porcentaje sobre el valor del vehículo que fija cada comunidad), la transferencia en la DGT, una posible ITV si está caducada y el transporte si el vehículo no arranca. Nuestra calculadora de costes te ayuda a no dejarte nada.
Errores que se pagan caros
- Pujar solo por el precio, sin mirar el informe de la DGT.
- Olvidar que un coche parado años puede necesitar una reparación mayor que su valor.
- No prever el coste de transporte de un vehículo que no puede circular.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena comprar un coche en subasta?
Puede merecerla si el descuento cubre el riesgo de comprar sin probarlo y los gastos añadidos. Funciona mejor con quien sabe algo de mecánica o compra para piezas o reventa; para un coche de uso diario, valora el riesgo de imprevistos.
¿Puedo ver o probar el vehículo antes de pujar?
Probarlo, casi nunca. Como mucho podrás verlo por fuera en el depósito. La mejor herramienta previa es el informe de la DGT, que te da historial, ITV, kilometraje y cargas.
¿El coche puede arrastrar multas o deudas?
Sí. Puede tener embargos, reserva de dominio, multas o impuesto de circulación atrasado. Comprueba en la DGT y averigua si esas deudas se cancelan con la adjudicación o las asumes tú.
¿Qué gastos hay además del precio de remate?
Principalmente el ITP, la transferencia en la DGT, una posible ITV si está caducada y el transporte si el vehículo no arranca. Calcúlalos antes de fijar tu puja máxima.
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Ver vehículos en subastaGuía informativa. Verifica siempre el estado y las cargas del vehículo en fuentes oficiales antes de pujar.